QUADRATIN

Usuarios del Panteón General de Oaxaca denunciaron un fuerte hedor proveniente de ataúdes abandonados al fondo del cementerio. Los ataúdes, destrozados y colocados junto a la basura, no contienen restos humanos; sin embargo, han ocasionado malos olores y la proliferación de insectos.

Cientos de habitantes llegan a diario a este panteón a rendir homenaje a sus difuntos, por lo que manifestaron su preocupación de que los ataúdes sean foco de infecciones para ellos.

En un recorrido realizado por Quadratín, se verificó la existencia de cinco ataúdes, algunos de ellos desprovistos de la tapa.

El Panteón General de Oaxaca se ha convertido en refugio de malhechores que en ocasiones saquean las tumbas para llevarse objetos de valor, por lo que se desconoce quién arrumbó los ataúdes al fondo del cementerio.