El PRD, PAN y Movimiento Ciudadano (MC) firmaron ayer un acuerdo por la Ciudad  de México que busca construir en 2018 el primer gobierno de coalición de la capital y que tiene como enemigo natural a Morena.

Para Mauricio Tabe, líder local del PAN, éste es el momento de “sumar fuerzas y poner por encima de las diferencias ideológicas las coincidencias programáticas para resolver lo que más   le duele a la ciudad”, dijo tras entregar el documento de registro del frente al Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM).

Tabe consideró que se trata de un acuerdo “histórico” para el PAN y la capital.

Por su parte, José Rivero Villaseñor, delegado de MC en la capital, habló de que mediante el acuerdo aspiran a transformar “la lógica tradicional de la política, y pondrán primero las causas de la gente”.

Planteó que la unidad no puede edificarse sólo “para repartir cuotas de poder entre burocracias, y menos si pensamos que una persona tiene la verdad absoluta”.

En tanto, Raúl Flores, líder del PRD en la ciudad, expuso que “es lógico que haya críticas hacia el frente, porque hay muchos que supuestamente quieren que las cosas cambien, pero sin proponer nada diferente”.

Flores afirmó que lo que están construyendo con el PAN y MC “no es un frente electoral; nuestra  convicción es firmar el acuerdo para el primer gobierno de coalición de la ciudad”.

Consideró que “aunque a algunos no les guste, sí hay otras formas de hacer política diferentes al verticalismo y presidencialismo. Estamos con la voluntad y disposición  para que organizaciones sociales, estudiantes, campesinos, académicos y empresarios sean parte de este gobierno de coalición”.

Entre los perredistas que acudieron a la firma del acuerdo estuvieron Alejandra Barrales, presidenta nacional del PRD; el presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Leonel Luna, y el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Mauricio Toledo, así como Héctor Serrano y Julio César Moreno.

Mientras que llegaron panistas como el coordinador del grupo en la ALDF, Jorge Romero y la senadora Mariana Gómez del Campo.

 

Fuente: Excelsior