El ex convento ex convento en honor a Santiago Apóstol, ubicado en el municipio de Cuilápam de Guerrero, conurbado a la capital oaxaqueña, se utilizó como salón de fiestas por políticos este fin de semana sin que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) interviniera por posibles daños al monumento histórico.

El sábado circularon una serie de fotografías del impresionante montaje para la celebración de una boda que se realizó en la construcción religiosa del siglo XVI.

Dicha fiesta, de acuerdo con diversas versiones, habría sido convocada por el ex secretario particular del gobernador Alejandro Murat, Enrique Madrigal Stacpool.

Aunque no es la primera ocasión que se celebran fiestas en monumentos históricos en Oaxaca, varios ciudadanos manifestaron su descontento porque el actual gobierno e INAH lejos de protegerlos y mantenerlos en buen estado, dado que son un atractivo para el turismo, permite que se dañen.

Ciudadanos de Cuilápam señalaron en fiestas pateonales realizan calendas en la zona ya que ahí se encuentra la parroquia, pero las fiestas no se realizan ahí, así como a ningún habitante se le permite montar estructuras, mesas ni equipo para particulares, “hasta donde me ha tocado ver ni siquiera te permiten fotografiar con un tripié sin un permiso en particular”.

Los ciudadanos exigieron saber quién autoriza realizar fiestas particulares en este monumento histórico, en qué condiciones se da o si hay pago de renta del espacio, a quién se paga y qué se hace con el recurso.

La autoridad municipal de Cuilápam de Guerrero negó que exista en sus atribuciones otorgar permisos para el uso particular de este espacio, ya que la administración del lugar esta a cargo del INAH.

Un monumento con gran historia

El convento de Cuilápam fue un antiguo convento de México, abandonado y en ruina, que se encontraba en el municipio de Cuilápam de Guerrero, en la región de los Valles Centrales de Oaxaca. Se trata de un edificio del siglo XVI, de impresionantes dimensiones, pero que nunca fue concluido.

Entre sus espacios arquitectónicos más característicos se encuentra una capilla abierta, tipo de construcción religiosa característica de los primeros años después de la conquista de México, ideado con el propósito de congregar a una mayor cantidad de indígenas a los cuales convertir al catolicismo.

Fuente: Alondra Olivera/La Silla Rota